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Marte se aproxima 

Marte y la Tierra protagonizarán un impresionante encuentro cercano en octubre de 2005

Por Dr. Tony Phillips
Traducción al Español de Daniel García y Carlos Román

Este artículo fue traducido al español con el apoyo de : Ambroseti.org

La Tierra está corriendo hacia Marte a una velocidad de 37.820 km/h (23.500 mph), lo que octubre, cuando el acercamiento entre ambos planetas sea máximo, Marte lo eclipsará todo en el cielo nocturno, a excepción de Venus y la Luna  Aunque todavía estamos en junio, Marte ya empieza a resultar llamativo. Se le puede observar temprano en la mañana, elevándose por el Este antes de que salga el Sol, y con un brillo casi dos veces superior al de una estrella de primera magnitud. Abajo, un mapa celeste muestra la posición de Marte en la mañana del miercoles 29 de junio, cuando aparecerá maravillosamente cerca de la Luna.

Marte y  la Luna  el 29 junio 2005

Arriba: Marte y la Luna el 29 de junio del 2005.

Y, ¿por qué estamos corriendo hacia Marte? Se trata de un simple mecanismo orbital. Imagínese que Marte y la Tierra son dos corredores en un circuito circular de carreras, con carriles que se corresponden a las órbitas planetarias. La Tierra, corriendo rápidamente por el carril interior, da una vuelta al circuito en 12 meses. Marte, que se mueve lentamente a lo largo del carril exterior, necesita dos veces más tiempo para dar la vuelta. Así que, aproximadamente cada dos años, la Tierra da alcance a Marte y la deja atrás.

Y ahí es donde nos encontramos ahora, acercándonos a Marte desde atrás a una velocidad relativa de 37.820 km/h (23.500 mph)

Sol, Tierra y Marte

Pero realmente no alcanzaremos a Marte hasta el otoño, hasta el 31 de octubre a las 03:19 Hora Universal (UT), para ser exactos. Sólo 69 millones de km (43 millones de millas) nos separarán entonces de Marte, comparados con los 225 millones de km (140 millones de millas) de distancia media entre ambos planetas. Se trata de una ocasión excepcional para enviar una nave hasta allí.

Las órbitas de Marte y de la Tierra.
Conscientes de ello, la NASA planea lanzar el Orbitador de Reconocimiento Marciano, MRO por sus siglas en inglés, el 10 de agosto de 2005. Puesto que le llevaría unos 6 meses alcanzar Marte, el mejor momento para iniciar el viaje es aproximadamente un mes antes del máximo acercamiento, es decir, agosto. El MRO llegará en marzo de 2006, entrará en órbita y comenzará una misión de 2 años durante la que trazará un mapa del planeta rojo con un grado de detalle nunca antes visto.
Las cámaras de alta resolución de la nave serán capaces de discernir objetos de menos de 1 metro, tales como rocas o vehículos exploradores y módulos de aterrizaje estrellados sobre Marte. Una sonda de radar obtendrá información sobre aguas subterráneas, mientras los espectrómetros elaborarán un mapa de la distribución de los minerales superficiales. Otros instrumentos realizarán un seguimiento de la atmósfera para enseñar a los investigadores de la Tierra cómo pronosticar el tiempo marciano. Todos estos son elementos clave en los planes de la NASA de enviar finalmente seres humanos a Marte. (Para más detalles, consulte la reciente Visión para la Exploración Espacial de la NASA.)

Cámara HiRISE NASA

Arriba: la cámara HiRISE, a bordo del Orbitador de Reconocimiento de Marte, posee una resolución 5 veces superior a las cámaras de cualquier otro orbitador marciano y podría ser capaz de tomar imágenes de la desaparecida Mars Polar Lander.

Los vehículos exploradores Spirit y Opportunity se encuentran todavía en Marte. Llegaron en enero de 2004 en vísperas de otro encuentro cercano entre Marte y la Tierra en 2003 (recuerde que este fenómeno tiene lugar cada dos años). Se suponía que, meses después de tomar tierra, los dos robots dejarían de funcionar destrozados por el viento, atrapados en la arena o agotados por la excesivamente baja energía solar. Como un gran testimonio a la ingeniería de la NASA, Spirit y Opportunity continúan rodando todavía y, si siguen cumpliendo las órdenes, estarán "vivos" para contemplar la llegada del Orbitador de Reconocimiento de Marte, un diminuto punto de luz en el cielo nocturno de Marte que estará trazando mapas del planeta rojo para los exploradores del futuro.

De nuevo en la Tierra, la gente va a disfrutar contemplando un Marte cada vez más grande y brillante durante los próximos meses. Hacia la mitad del verano, los astrónomos aficionados que dispongan de telescopio serán capaces de reconocer capas de hielo polar, tormentas de arena y extrañas manchas oscuras. Ya en otoño, incluso el más despistado de sus vecinos habrá reparado en "esa cosa roja y brillante del cielo".
Marque el 31 de octubre como el mejor día: Marte aparecerá tras la puesta de sol, estará sobre nuestras cabezas a la media noche, y "brillará sobre el oscuro fondo del espacio con un esplendor que eclipsa a Sirio y rivaliza con el mismísimo gigante Júpiter". Así es como el astrónomo Percival Lowell describió un encuentro cercano similar en el siglo XIX.
No puede esperar, ¿verdad? Es posible observar a Marte cualquier mañana clara del verano. Nosotros recomendamos la mañana del miercoles 29 de junio. Marte y la luna en cuarto menguante tendrán al amanecer un grato encuentro cercano. Habrá que buscarlos elevándose al este hacia las 4:30 AM (GMT); la imagen conseguirá despertarle por completo.
Más buenas noticias: ahora se encuentra 1.609 km (1.000 millas) más cerca del planeta Marte.

En ruta hacia Marte, con escala en la Luna —(Ciencia@NASA) ¿Por qué colonizar la Luna antes de ir a Marte? Los científicos de la NASA explican sus razones.

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Las Siestas en la NASA

Patrocinados por la NASA, investigadores del sueño
están aprendiendo nuevos y sorprendentes
detalles sobre las siestas.
 Por Patrick Barry y Dr. Tony Phillips

logo NASA
Este artículo fue traducido al español con el apoyo de : ambroseti.org

El viaje espacial es un trabajo con insomnio.
A pesar de las recomendaciones de la NASA de que los astronautas duerman 8 horas al día, ellos normalmente no lo hacen. Vistas y sonidos desconocidos, el estrés de conducir un poderoso cohete, la falta de un ciclo normal día-noche —todas estas cosas tienden a mantener despiertos a los viajeros espaciales. Los estudios muestran que los astronautas típicamente duermen de 0,5 a 2,5 horas menos de lo que lo hacen en la Tierra

Prueba de sueño - NASA Podria dormir asi
¿Podría usted dormir así?

A pesar de que muchos astronautas informan sentirse plenamente descansados tras sólo seis horas de sueño, el hecho es que el insomnio puede causar irritabilidad, olvidos y fatiga —condiciones que los astronatas no necesitan mientras dirigen complicadas naves que se lanzan a través del espacio a miles de kilómetros por hora.
La solución parece simple: Echar una siesta.
Pero las siestas son una espada de doble filo. A veces, una siesta puede dejarle sintiéndose incluso más adormilado que antes. Si su cuerpo entra en un sueño profundo, intentar levantarse tras sólo una hora más o menos puede ser muy desagradable, y puede permanecer adormilado durante algún tiempo. A esto se le llama la "inercia del sueño".
¿Por qué a veces las siestas sientan mal? Los investigadores aún no conocen las causas físicas de la inercia del sueño, pero les gustaría poder predecir, al menos, cuándo va a ocurrir. Esto podría ayudar a los médicos a prescribir siestas del tiempo y duración adecuadas para la gente soñolienta en profesiones de alto riesgo.
Ayudar a los astronautas a hacer la siesta fue el objetivo de una reciente serie de experimentos financiados por la NASA en cooperación con el Instituto Nacional de Investigación Biomédica Espacial. En esos experimentos, dirigidos por David Dinges, un profesor de la Escuela Universitaria de Medicina de Pennsylvania, 91 voluntarios pasaron 10 días viviendo en uno de los 18 diferentes programas de sueño, todos ellos en condiciones de laboratorio. Los programas de sueño combinaron varias cantidades de "sueño fijo", oscilando de 4 a 8 horas, con siestas diarias de 0 a 2,5 horas.
Con el propósito de medir la efectividad de las siestas, los científicos dieron a los voluntarios una batería de pruebas para sondear la memoria, estado de alerta, tiempo de respuesta, y otras habilidades cognitivas a lo largo del experimento. También midieron variables como la temperatura basal del cuerpo y los niveles de hormonas en sangre y saliva, todos los cuales fluctúan en un ciclo diario natural conocido como el "reloj biológico" de las personas.
En general, descubrieron que las siestas más largas eran mejores. No hay sorpresa en ello. Pero también hallaron que algunas funciones cognitivas se beneficiaban más de la siesta que otras
"Para nuestro asombro, el rendimiento de la memoria de trabajo se benefició de las siestas, [pero] la vigilancia y la alerta básica no se beneficiaron demasiado", dice Dinge

Los controles del Transbordador Espacial
Arriba: Los pilotos del Transbordador Espacial necesitan estar preparados mentalmente para manejar controles como estos.

"La memoria de trabajo", explica, "implica concentrar la atención en una tarea mientras se llevan acabo otras tareas en la memoria... y es una habilidad fundamental crítica para llevar a cabo un trabajo complejo [como dirigir una nave espacial]. Una memoria de trabajo inadecuada podría desembocar en errores".
Para la vigilancia y la alerta, que implican la habilidad de mantener la atención sostenida y percatarse de detalles importantes, encontraron que la cantidad total de sueño durante 24 horas resultó ser el factor más importante.
Otro interesante descubrimiento fue que las siestas no funcionaban igual para los voluntarios de un programa nocturno. Los programas de sueño para algunos sujetos de Dinges estaban invertidos, por lo que el sueño fijo ocurría cuando sus cuerpos pensaban que era de día. La siesta, entonces, caía en mitad de la noche biológica. Esto simulaba lo que podría suceder cuando el reloj biológico de un astronauta está fuera de sincronización con el programa de la misión.

Estos voluntarios fuera de sincronización lo pasaban mal al despertarse de las siestas, y la somnolencia de la inercia del sueño duraba hasta una hora. Alguna inercia del sueño ocurrió tras las siestas en un programa de sueño normal también, destaca Dinges, pero la inercia tras una siesta nocturna era mucho más severa.

Dr. David Dinges

El Dr. David Dinges de la Universidad de Pennsylvania dice:

El objetivo final, es enlazar todos estos datos unidos en un modelo matemático de las siestas. Dicho modelo, escrito como un programa de computadora, podría prescribir siestas efectivas compatibles con las demandas programadas de una misión. No sólo los astronautas se beneficiarían de ese programa, sino también los médicos, pilotos, bomberos... y la lista continúa.
Un programa como ese todavía es cosa del futuro. Mientras tanto, Dinges destaca otro hallazgo de su estudio: las siestas son una solución a corto plazo, y ofrecen sólo una ayuda temporal en la agudeza mental. "No pueden reemplazar a un sueño reparador adecuado durante muchos días", dice.
Al final, no hay nada que sustituya 8 dulces horas de ojos cerrados.

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Más Información (en inglés y español)

Bien despiertos en el espacio exterior —(Ciencia@NASA) Investigadores de la NASA, buscan formas para que los astronautas duerman mejor.

"A pesar de las recomendaciones de que los astronautas duerman durante 8 horas al día en el espacio, el sueño está normalmente restringido en un vuelo espacial, con un promedio de 0,5 a 2,5 horas menos que la duración del sueño de los astronautas en la Tierra", dice el Dr. David Dinges. "Seis estudios llevados a cabo durante 25 años han documentado las duraciones medias del sueño diario en los vuelos espaciales, que oscilan entre 4 y 6,5 horas; y la pérdida aguda de sueño (24 a 26 horas sin dormir) puede ocurrir también antes de operaciones críticas".

horas de
sueño
misión Nº. de sujetos método referencia
6,5 STS-90; STS-94 5 PSG, actigrafía Dijk et al., Am J Physiol 2001; 281:R1647–R64.
6,0 STS-89 4 bitácoras de sueño Brady et al., 2000
6,1 STS-78 4 fisiología del sueño Monk et al., J Biol Rhythms 1998; 13:188-201.
6.1 MIR 4 fisiología del sueño Gundel et al., J Sleep Res 1997; 6:1-8
6,0 misiones varias
del Transbordador Espacial
58 cuestionario post-vuelo Santy et al., Aviat Space Environ Med 1988; 59:1094 -7.
5,8 Skylab 3 fisiología Frost et al., en: Johnston RS, Dietlein LF, eds. Proceedings of the Skylab Life Sciences Symposium (Resumen del Simposio sobre Ciencias de la Vida en el Skylab), Vol. 1. Washington, DC: NASA; NASA TM-X-58154 1974:239–85

Ver también, Mallis M.M., Deroshia C.W., Ritmos circadianos, sueño, y actuación en el espacio. Aviación, Espacio y Medicina Ambiental (Circadian rhythms, sleep, and performance in space. Aviation, Space and Environmental Medicine) 2005; 76(6, Suppl.), B94-107.
Dormir en el Espacio —(CSA)
Datos sobre Sueño y Fatiga —de las autoridades de Tráfico y Carreteras de Australia.

 
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