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LOS
MARTIRES DE NUESTROS FORTINES ESCOLARES RURALES (ARGENTINA, JUJUY)
Por Dr.
Hernán Miranda
(Presidente de la Fundación TUJUME)
Dr. Hernán Miranda PROLOGO
Las GIRAS RURALES
complemento de la Pasantía Rural del último año
de la carrera de medicina de la Universidad Nacional de Tucumán,
en la que, además de los alumnos y sus Instructores colaboran
profesionales voluntarios de distintas áreas del Arte de
Curar, no solo de nuestro país sino de otros lugares, seducidos
por la modalidad de Docencia-Asistencia destinada a las comunidades
mas alejadas, humildes e inhóspitas de las zonas rurales
de Jujuy.
Esta metodología de docencia- asistencia que responde a los
fundamentos de la reforma Curricular del " Plan de Estudio
1989" de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional
de Tucumán, es única en su género en nuestro
país y estimamos que no existen otras como tales en el mundo.
Llevamos ya cumplidas sesenta Giras Rurales en forma interrumpida
en nuestra provincia.-
Tamaño esfuerzo, que pareciera la mágica materialización
de una utopía, no hubiera sido posible sin la colaboración
financiera y logística que brindaron Empresas del Tercer
sector social , las que apostaron a cristalizar un sueño
basado en la reciproca confianza de saber que hay líderes
en los distintos estamentos sociales, de cuyos encuentros nacen
acuerdos y basados en el respeto hacia los valores éticos
y el amor al prójimo.
Primero se acercó EJESA- EJSEDSA que brindaron a TUJUME el
soporte financiero y logístico que permitió hacer
realidad el proyecto de nuestras Giras Rurales.
Posteriormente tuvimos el otro acercamiento de solidaridad empresarial,
a través de la FUNDACIÓN MACRO -BANSUD que también
decidió prestar su ayuda institucional a nuestras actividades
rurales.
San Salvador de Jujuy, 12 de diciembre de 2005.-
Eran las cinco
de la mañana y Zenón Chavez aprestaba su viaje. Revisó
bien sus pertenencias. Sobre las gruesas medias de lana acondicionó
sus hojotas. No podía acostumbrarse a transitar largo tiempo
con el pesado calzado que usaba en la mina.
Ajustó su barbijo, el sombrero y cargando los bultos emprendió
la marcha. Una vez al mes Zenón Chavez realizaba aquel viaje
hacia su rancho lejano.
Su rostro, de piel bien curtida y oscura, lo avejentaba, acababa
de cumplir cuarenta años. Se trataba de un fuerte paisano.
Las sendas de aquella pampa esteparia, mas de pezuña que
de planta humana, sentían su paso incansable, seguro y parejo.
En un lejano y minúsculo vallecito, vivía su familia:
Celina y sus hijos: Pablo de ocho y Pedro de doce años. Zenón
extrañaba a su gente. Los chicos asistían a la Escuela
Rural-Albergue, los lunes y vivían allí, hasta el
viernes; la distancia entre el rancho y escuela era como de ocho
kilómetros.
La pucha... ¡que vida la suya! Doblando el lomo día
por día en aquellos túneles sombríos. Por ello,
este viaje era tan ansiado: salir de la mina unos días; volver
a casa; aspirar aquel aire purísimo; abrazar la familia.
A pesar de todo, tenía buena salud. Muchos de sus compañeros
ya no estaban; los implacables puñales del mineral disperso
en el aire de los socavones, estragaban pulmones, cortando el resuello
y la vida.
Comenzaba a aclarar: la pampa escarchada tenía reflejos de
plata. Acomodó las hojas de coca en la boca y siguió
su camino.
Una camioneta de EJSEDSA, destinada a las GIRAS RURALES del Equipo
de Salud de la Fundación TUJUME, en medio de una polvareda,
se atascó en una zanja profunda de la ruta de su gira sanitaria
en la Puna. El Licenciado Rubén Orellana, el Dr. Sebastián
Romero y el Técnico Abel Peralta, bajaron para evaluar la
situación:
-¡Carajo!,¡ de aquí no salimos si no es con remolque!-Renegaba
Orellana.
De pronto, Romero y Peralta que oteaban el horizonte con sus prismáticos,
exclamaron:- ¡Por allí viene alguien!
Orellana también enfocó la borrosa figura que se insinuaba
en la lejanía.- Tienen razón, pero ¿ Quién
se anima a viajar solo por aquí?- Lentamente, se acercaba
el caminante. Era Chavez que miraba extrañado el atascado
vehículo. Apurando el paso se presentó ante el grupo
ofreciendo ayuda.
Los viajeros escuchaban, conmovidos, las penurias de su rudo trajinar,
de su familia, de sus carencias apremiantes, pero también
captaban que mas allá de su pobreza y privaciones había
una firme y serena fortaleza como escudo de esta lucha cotidiana.
Marcaron el emplazamiento de su rancho y le dieron algunas provisiones.
Se despidieron. No hallaban palabras para expresar lo que sentían.
Apretando su brazo Orellana le dijo:- Bueno mi amigo... buen viaje
y que mejore su vida- El paisano, por primera vez, lo miró
a los ojos.
- ¿Mi vida? Gracias Señor, pero creo que nosotros
no vivimos, Señor...nosotros duramos-
Celina, la compañera de Zenón, estaba enferma. Con
fiebre y fuerte dolor en el vientre. Por suerte, los chicos estaban
en casa, de regreso de la escuela. Se sintió desfallecer,
y, apoyándose en un tronco llamó a su hijo, que la
ayudó a recostarse.
-Pedro, recogé los animales y después andate al pueblo
y avisale a Don Vilca para que venga. Decile que estoy enferma,
que me siento mal.
El chico llamó a los perros para embretar la manada hacia
el corral. Luego le esperaba un largo trecho hasta el poblado.
A duras penas Celina se encaminó hacia la casa.
Pablito el menor de los niños apoyó a la madre que
se dejó caer en la cama.
Finalmente Pedro llegó al pueblo, corrió al Puesto
de Salud. Allí estaba Don Vilca, el Agente Sanitario y el
médico con la ambulancia. Vilca, avezado enfermero, estaba
al tanto del problema de Celina, que por no descuidar la hacienda
y los hijos desmejoraba rápidamente. Luego de escuchar al
niño, le pidió al medico, el Dr. Aban visitar de inmediato
a esa enferma.
Partieron a la casa de celina en la tarde fría y destemplada.
-Llegamos doctor- Entraron a la pobre vivienda. Celina gemía,
tomándose el vientre. El Dr. Aban, luego de examinarla, le
hizo una seña a Vilca y le dijo en voz baja: -Está
grave-. Hay que trasladarla con urgencia.-
- Señora, tenemos que internarla ya mismo, ¿No tiene
con quien dejar a los chicos?
- Mi Doctor, no tenemos a nadie. Su padre ya ha de estar por llegar
de la mina. Podrían quedarse hasta el lunes en que irán
a la Escuela.
-Vilca ¿vos crees que los changos podrán arreglarse?
- Si mi Doctor, son baqueanos.
- Bueno entonces apurémos que se nos viene la noche!
Mientras tanto Celina, templando de fiebre y angustia , daba sus
últimos encargos a Pedro: -Abríguense bien. Tengan
cuidado cuando vayan a la escuela. Tienen bastante pan, queso y
charqui. Su padre ya estará por llegar...cuídense...hacele
caso al Pedro. Adios hijitos.
Colocaron a Celina en la ambulancia y arrancaron rápidamente.
Los niños, al borde del camino y agitando los brazos, despedían
a la madre.
Se vino la noche y el viento arreciaba.
Los chicos durmieron abrazados. Los restos humeantes del fogoncito
de tola apenas entibiaban el aire viciado. Los perros, arrimados
al jergón, se enroscaban buscando un poco de calor.
La semipenumbra, los niños, sus perros. Aquella alucinante
ventisca: parecían imágenes de un mísero pesebre
de Belén.
Pedro se despertó bien temprano, despabilado y nervioso,
ante la inminencia de la partida. ¡ Que lindo si el padre
llegara hoy!
Movilizó al hermano y afrontaron esta última jornada
ordenando la hacienda, comiendo frugalmente, acomodando todo lo
indispensable para volver a la escuela.
Los chicos y sus perros, se acomodaron nuevamente para pasar aquella
última noche. Aflojó la ventisca. Pedro durmió
sobresaltado creyendo escuchar en cada ráfaga, en cada crujido
de la noche sombría, al padre, en su ansiado regreso..
Amaneció. Pedro, mas sereno, concretó la partida;
aseguraron bien el corral y trancaron las puertas. Arrebujados en
sus ponchos, las orejas dobladas por la presión del sombrero
ovejuno, partieron rumbo a la escuela.
No habían cubierto más de cinco kilómetros,
cuando se desató el temporal: oscuros nubarrones ocultaron
el cielo y una niebla, densa y helada, comenzó a descender
sobre la altipampa como sudario opresivo. La temperatura bajaba
rápidamente. Pedro apretaba con fuerza la mano de Pablo que
lo seguía, inseguro y turbado. La espesa neblina borraba
el camino. Estaba irrumpiendo con furia una violenta embestida del
Viento Blanco, temido hasta por los mas fogueados arrieros. Los
niños ladeaban sus cuerpos en una marcha vacilante y penosa.
Pedro confiaba en que tendrían que haberse acercado bastante
a la escuela, sin embargo, se sentía cada vez mas confundido
y por primera vez extraviado en esa senda familiar de todos los
días. Pablo, muy retrasado, se quejaba débilmente,
clamando descanso. Pedro, obnubilado y exhausto, se detuvo, se arrimó
a su hermanito y lo abrazó fuertemente. Una piadosa modorra
los fue aletargando en la total inconciencia del sueño final.
Esta vez sus almas vencieron al viento, dejando una estrella chispeante
y etérea, buscando refugios mas altos y tibios, a salvo,
por fin, de aquella turbonada mortal.
El Viento Blanco, como un cíclope, seguía bramando
su saña desde las cumbres andinas.
Zenón estaba llegando.
Aflojaba sus garras el viento, que más de una vez lo sacudiera,
como el halcón a un conejo. Su recia baquía, ese don
ancestral de los chasquis andinos, hizo posible la hazaña
de culminar aquella cruel travesía.
La misma neblina ya no era tan densa y se había propuesto
arribar a sus campos antes de que cayera la noche.
La senda estaba cada vez más despejada y divisó hacia
lo lejos un bulto extraño a la vera del camino, avanzó
hacia él, escudriñado con recelo. De pronto, un funesto
presagio le anudó la garganta y comenzó a correr desesperado...
Sus gritos rebotaban por los cerros como un eco alucinado de extenuación
y dolor.
Zenón Chavez sollozaba, abrazando los restos marmóreos
de Pedro y de Pablo, sus hijos amados.
La camioneta de EJSEDSA se desvió del camino y enfiló
hacia el campo de los Chavez. Habían decidido dejar a esa
familia provisiones y ropas. En su lenta ascensión, el vehículo
trepaba una cuesta empinada. Orellana, consultando su mapa de ruta
les dijo a sus compañeros.
- Vamos a parar por acá que ya estamos cerca y sigamos a
pie. Carguemos los bultos y cada uno con linterna en mano.-
Entrada la noche, llegaron al rancho. En la penumbra se distinguía
un tenue resplandor en ventanas y rendijas de la puerta entreabierta.
Silencio total... ni los perros ladraban. Golpearon la puerta y
entraron.
Aquella visión los dejó sin aliento:
A la luz mortecina de unas velas humeantes, estaba Zenón
encorvado ante los despojos yacentes de Pedro y de Pablo, como un
penitente hierático adorando a los niños, la mas profunda
introversión de su tragedia.
Orellana, Peralta y Romero, solo atinaron a descubrirse en silencio
y apretar sus sombreros como si estuvieran estrujando sus almas.
EPILOGO
Nuestras Giras
Rurales nos hicieron conocer las zonas más inhóspitas
y de más difícil acceso de nuestra provincia, en las
que sus Escuelas Albergues otorgan a su sufrida infancia rural:
hospedaje, sustento y sobre todo CULTURA. Uno de los anhelos de
TUJUME es que esas ESCUELAS no sean fortines con víctimas
que ofrendan sus vidas como lo hicieron los hijos de Zenón
Chavez. Algunos de esos martires fueron inmortalizados en estatuas
de sal, que en esos páramos áridos reemplaza al mármol.
Podemos ver esfinges en algunos patios de esos remotos refugios.
Son monumentos al triste y heroico destino de esa infancia de nuestros
pueblos lejanos.
Trascribimos el epitafio de la lápida de una estatua de Orosmayo,
plena Puna Jujeña:
" La inclemencia del tiempo, les hizo crecer alas y se remontaron
por las alturas cubiertas por las nevadas. Vivirán eternamente
en el recuerdo de padres, vecinos, docentes y niños. Orosmayo
26 de diciembre de 1998.
Casi todos los
personajes en el relato son reales, pero en algunos casos por respeto
a su privacidad se utilizaron datos ficticios.
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PERU:
MARITZA VERA, NUTRICIONISTA, CURA ENFERMOS DE
DIFERENTES MALES, CON QUINUA, QUIWICHA Y HOJAS DE COCA
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Maritza
Vera, "Mamá Coca". Médicos incrédulos
y obtusos que la llamaban yerbera han terminado buscándola
para que atienda a pacientes por los que ellos habían
tirado la toalla. Ella, con su quinua, su quiwicha y su coca
siempre ha estado ahí. Ahí para ayudar. Para hacer
algo por el país. Ella no hace dinero, pero está
enriqueciendo al Perú. Es nutricionista y su empresa,
cuya misión es hacer que el país se reencuentre
con su poderosa tradición alimenticia, tiene 26 años. |
En un principio
nadie creía en Maritza Vera (salvo Maritza Vera). Las hortalizas,
las plantas andinas, el potencial alimenticio de estas y el favor
que le podían hacer al país eran su obsesión.
Hoy tiene el mismo entusiasmo de antes y decenas de historias --con
final feliz-- que contar. Sus pacientes la adoran. Ella, nutricionista,
viene siendo sorprendida día a día por las maravillas
que hace esa hoja en la que ha depositado toda su fe: la coca.
Se dice que la hoja de coca podría acabar con la desnutrición
no solo en el Perú, sino en todo el mundo pobre.
Así es, y es importante que empecemos a revalorizarla, pues
está demasiado satanizada cuando tiene un enorme valor nutritivo.
¿Qué tan nutritiva es?
¡Es la hoja más completa que hay sobre la tierra! Tiene
proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales,
¡todo!, y en las cantidades que el organismo requiere. Esto
le puede sonar raro a muchos, pero si vieras a mis pacientes...
Y no los tengo de un solo tipo: hay con osteoporosis, con cáncer,
con anemia crónica, con depresión. Esta hoja es maravillosa:
ha hecho efecto en todos ellos.
¿Cómo llegó a ella?
Cómo llegué a mama coca... Caminando por Trujillo,
en el 70, vi a un señor sentado: me llamó la atención
su especial tipo de piel. Me le acerqué, le pregunté
a qué se dedicaba. Soy minero. Y resultó que para
entrar a los socavones no requería balones de gas: chacchaba
coca. ¿Qué? Comencé a averiguar. La única
persona que había estudiado la hoja de coca era el doctor
Fernando Cabieses. Lo busqué, le conté del minero
--yo lo conocía porque siempre me ha interesado investigar
sobre alimentación andina: Cabieses, Santiago Antúnez
de Mayolo, me les acercaba para aprender de los maestros-- y el
doctor me dijo: sí, la coca tiene propiedades analgésicas,
anestésicas.
Pero yo creía que había más. Le dije que iba
a investigar: por algo nuestros incas la consideraban sagrada. Pero
antes trabajé con la quinua y la quiwicha: quería
rescatar nuestros alimentos por su gran contenido de nutrientes.
De ahí, siguieron las algas marinas y, después, mama
coca.
¿Por qué la dejó para el final?
Porque no sabía mucho. Además, entonces nadie creía
en la coca. Se la creía un analgésico, nada más.
Hasta que comencé con un niño con leucemia.
¿Hace cuánto?
Hace seis años. Es el hijo de una compañera de trabajo,
y me pidió que la apoyara. Yo solo le podía dar un
combinado de preparados: porque desde que empecé a trabajar
--hace 26 años-- me interesó solucionar el problema
de la nutrición de los pacientes.
En la época del terrorismo, yo hacía mis 'preparados
bomba'. Porque los policías llegaban heridos y no había
qué darles, entonces yo misma compraba quinua, quiwicha,
polen: les preparaba mis compuestos y se los llevaba; y ellos regeneraban
tejidos, tardaban menos en cicatrizar.
Compraba esos alimentos con su dinero porque su institución
no creía en la medicina natural.
No se usaba quinua ni quiwicha. Tú sabes cómo son
las ideas que aquí se nos han inculcado.
¿Cómo entender que tengamos una farmacia natural tan
a la mano y que no la atendamos?
Es por el tipo de educación que recibimos: dicen que es medicina
folclórica, no científica. ¿Con qué
criterio pueden afirmarlo? ¿Tú crees que hombres que
no han sido científicos han podido hacer tan grandes cosas?
Además de su labor en el hospital geriátrico de la
policía, también atiende consultas particulares, pero
no tiene consultorio: usted va en busca de sus pacientes.
Yo soy una profesional ambulante, voy a donde esté el paciente.
Qué pasa: a veces encuentro a mis 'pacientes' sentados en
una banca: donde sea; y me siento a su lado y los atiendo. Pero
si se trata de pacientes graves, no les voy a decir: "ven".
Yo tengo que ir, familiarizarme con ellos. Porque no solo es curar
la parte enferma, sino también darles afecto, es hacerles
sentir que la vida es importante y que hay que luchar.
En su hospital no creían en la medicina natural, pese a ello
le preparaba las medicinas a sus pacientes, además va en
busca de sus pacientes: ¿de qué vive?
De mi sueldo.
Le basta.
¡No me basta! Vendo una, otra cosa: me 'recurseo'.
¿Usted es una mártir?
Nooooo...
¿Acaso la financian los narcos?
(Maritza ríe) Yo estoy en contra de ellos. Hay cosas muy
importantes: yo siempre le hablo a mis pacientes del afecto. Por
ejemplo: el caso de Gian Pierre, un niño con la enfermedad
de pertes, una enfermedad bien rara que afecta la cabeza del fémur.
Un primo médico me habló de él, me pidió
que lo apoyara --yo soy médico, no yerbero, me dijo--, y
llegué al Hospital B. Leguía. Me dijeron que se trataba
de un niñito bien malcriadito, un paciente terminal. Pero,
qué pasa: a veces los profesionales cometemos muchos errores
y no entendemos. Al parecer el niño escuchó que dijeron
que él ya no tenía posibilidad de vida, y por eso
reaccionaba así: agrediéndolos. Cuando llegué
a él, me presenté: soy la nutricionista, te voy dar
de comer rico, yo te voy a curar. No, todo el mundo me engaña,
¡yo me voy a morir! Él estaba inmovilizado de la punta
de los pies a la cadera. ¿Le están dando algo? Ya
para qué, me dijeron. Se lo pedí a su doctor. Es todo
tuyo. Entonces le pregunté: qué te gusta comer. Gelatina.
Usted estaba de visita.
Había pedido mi cambio. Gian Pierre quería gelatina
y no había, y yo no le podía fallar: me fui a la calle
y llegué con su gelatina. Ah, eres de palabra, me dijo. Sí,
hagamos un pacto.
¿Qué edad tenía él?
Cinco años, y este 20 es su cumpleaños (la entrevista
fue hecha antes del 20 de noviembre) y yo voy a estar ahí.
Y con Gian Pierre hicimos un pacto: tú vas a comer lo que
yo te dé.
Y a todo lo que le daba le echaba coca en polvo.
Sí, y si llegaba tarde, ya había dejado encargado
que se la echasen.
A los tres meses le dije que me tenía que ir: que ya había
cumplido mi misión. Ya le habían quitado el yeso.
Te tengo una sorpresa, me dijo, y comenzó a caminar. Parecía
un pato, ¡lindo!
¿Y ahora?
Maneja bicicleta, juega fútbol, ¡es un terremoto!
¿Gracias a la coca?
Sí.
Está convencida de eso.
Durante todo ese tiempo, Gian Pierre no recibió ningún
otro medicamento: solo coca.
Entonces su empresa es el impulso y la demostración de la
eficacia del uso de la coca.
Lógico. Su eficacia como agregado nutricional se está
viendo en todo tipo de pacientes. La coca hace maravillas.
Tiene más calcio que la leche y tanto fósforo como
el pescado.
Cien gramos de coca tienen 2.097 miligramos de calcio: cada tres
meses te cura algo. Pese a ello, de sus 74 alcaloides hasta ahora
solo se han estudiado 37. Los científicos no saben qué
función cumplen, pero para mí tienen que ser positivas:
la papaína, es un digestivo; la reserpina regula la presión
y forma osteoblastos, por eso actúa en pacientes con osteoporosis.
A partir de la hoja de coca y otros productos naturales se podría
generar una verdadera industria farmacéutica nacional.
Así es. La hoja de coca es un complemento alimentario y se
debe industrializar. Tenemos que rescatar lo positivo.
Como la posibilidad que ofrece de tener un país mejor nutrido
y, por ende, más productivo.
Porque cuando mejor alimentado estás, menos enfermedades
hay: se produce más, ¡y esto es barato y está
al alcance de todos!
Tremendo detalle.
Con un sol de hoja de coca tienes para una semana.
¿En qué consiste el tratamiento?
Mi trabajo es enseñarle a la gente a comer. A Gian Pierre
se la daba molida, como se la doy a la mayoría de mis pacientes,
porque es como mejor se asimila.
¿Cuál es la dosis ideal?
Al principio, media cucharadita hasta llegar a una.
Al principio, compraba los productos con su dinero, ¿lo sigue
haciendo o ya le han entendido?
En el hospital geriátrico hoy ya se compra quinua y quiwicha.
Se están abriendo las puertas.
Sí, la medicina occidental está aceptando.
¿Entonces, cómo entender las políticas de erradicación
del cultivo de hoja de coca?
Me da pena ver a gente que sabiendo que es buena, la sigue satanizando,
culpándola del narcotráfico (Nils Ericsson, el hoy
director ejecutivo de Devida, dejó la Empresa Nacional de
la Coca para asumir ese cargo). Los responsables son quienes transforman
la planta sagrada en algo negativo.
En la Vía Expresa hay un panel de desafortunado mensaje:
Otra de las consecuencias de la coca, adicción.
Qué lamentable es trabajar para desinformar a la gente: no
es honesto. Pero cada vez es más la gente que está
encontrando en mama coca el cambio a su vida. Y ella está
a la mano.
Por Antonio Orjeda
Fuente:
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2005-11-29/impEconomia0411724.html
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"Tenemos
que volver a la medicina humana", sostiene
el presidente de la Real Academia de Medicina de Sevilla, que ha cumplido
307 años 
Dr. Jaime
Rodríguez Sacristán ·
La Real Academia de Medicina de Sevilla, la más antigua del
mundo (307 años), celebró en noviembre el X Congreso
Nacional de las 13 Academias existentes en España, quienes
trataron temas que afectan a médicos y a enfermos. Entrevistamos
al doctor Jaime Rodríguez Sacristán, psiquiatra, escritor
y presidente de la Real Academia de Medicina de Sevilla
·
¿Las academias son ya reliquias del pasado?
No, pero tenemos que acabar con la idea de que somos una institución
con las puertas cerradas.
Si, pero para traspasarlas aún hay que ponerse un frac.
Es una tradición de tres siglos que hay que asumir sin que
ello signifique que nuestro espíritu no sea del siglo xxi y
sus tecnologías.
Pues ya puestos, ¿para cuándo las mujeres?
Para cuanto antes. Eso es seguro. No elegimos académico por
ser hombre o mujer, sino Vir bonus peritus, que significa 'bueno y
experto en su materia'.
La academia es una desconocida...
Más de lo que quisiéramos, pero vamos a cambiarlo. El
próximo año los estudiantes de Medicina tendrán
una asignatura de libre configuración sobre nosotros para que
nos conozcan.
¿Y la Sevilla ajena al mundo de la medicina?
Organizamos visitas para explicar qué somos y qué es
lo que hacemos.
Aproveche la ocasión.
Hay una labor de defensa de los enfermos. Hacemos peritajes en casos
de conflicto médico-paciente, para valorar daños por
accidentes... También atendemos a los médicos en sus
necesidades profesionales.
¿Cuál será la clave del congreso que celebran?
Trataremos muchos temas, desde el testamento vital hasta la organización
de las urgencias; de la geriatría a la gestión sanitaria...
Pero la clave es recordar que no hay enfermedades, sino enfermos,
recuperar, volver a la medicina humana.
Homenaje al pionero del estudio de la mente infantil
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El Alcázar
fue escenario del reconocimiento al Dr. Jaime Rodríguez
Sacristán, el psiquiatra que divulgó las técnicas
de estimulación precoz, señala el Dr. J. Díaz
Atienza en Paidopsiquiatría.com, al comentar el homenaje
que se le brindó la presidente de la Academia de Medicina
de Sevilla.-
Locos
por el psiquiatra. Y el destinatario de esa locura colectiva,
preñada de afectos, de recuerdos, de emociones, aprovechó
la ocasión para tratarse a sí mismo ante el
auditorio de un síndrome de vergüenza psicológica
que para nada debe confundirse con humildad o modestia. |
El doctor Jaime
Rodríguez Sacristán, gaditano de Benaocaz, convirtió
la sala del Almirante del Real Alcázar en un gigantesco diván
para digerir el homenaje que recibió del Ateneo Cultural
y Solidario.
De su boda en
Guadalupe con Asunción vinieron cuatro hijos y ocho nietos:
una medida de la proporcionalidad, una multiplicación que
es la operación que el psiquiatra utiliza para esparcir sus
conocimientos. Se nota incluso en las disciplinas y oficios de su
prole, su cuarteto: Asunción, la mayor, es psiquiatra como
su padre; Jaime, abogado; Andrés, pediatra; Cristina, psicóloga.
Jaime, el hijo tocayo, el único que no ejerce la medicina
en la familia, casado con Jennifer, norteamericana, o sea, de Ecuador
del Norte, hizo a su padre socio del Betis para desterrar cualquier
amago de complejo de Edipo. Mejor el complejo de Rogelio.
Fue un acto
hermoso en el que los amigos intervinientes fueron completando el
abigarrado y generoso perfil del psiquiatra. Sobresalió la
presencia de Eleuterio Sánchez, el Lute, de quien en su momento
Rodríguez Sacristán hizo un informe grafológico
en el que destacó la notable inteligencia del presidiario
reciclado en letrado. Del Camina o revienta de Eleuterio, pasó
a otra disyuntiva, Calla o canta, la leyenda que una vez encontró
en un muro de la catedral de Toledo y recomienda a sus pacientes,
como reveló Encarnación Navarro, presidenta del Ateneo
Cultural y Solidario.
Hijos y ahijados.
Uno de ellos, el joven neurocirujano José Manuel Montero,
de quien Rodríguez Sacristán fue padrino en la pila
de San Lorenzo, evocó al médico rural de Villanueva
del Río y Minas que, Bernanos de la medicina, se pagó
con esos ingresos los estudios en París, Estrasburgo o Lyon.
Pionero en España de la psiquiatría infantil que se
creó en Francia en 1950, Rodríguez Sacristán
hizo avances en territorios inexplorados como la estimulación
precoz, materia de la que dirigió 27 cursos universitarios,
o las técnicas de modificación de conductas, a las
que contribuyó con un ensayo que es libro de texto desde
hace más de veinte años y figura en los anaqueles
de la biblioteca de Harvard. Amigos y lectores recordaron títulos
del psiquiatra: El olvido y los recuerdos ocultos o Los vacíos
interiores. Un médico singular que como sus colegas Santiago
Ramón y Cajal, Gregorio Marañón o Pedro Laín
Entralgo simultaneó la medicina con las inquietudes humanísticas.
Lo que quizás le llevó a hacer de cada ser humano
una novedad. El cónsul de Ecuador, Héctor Salgado,
antiguo alumno suyo, retrató al navegante del río
Guayas, al doctor reconocido por los médicos de Guayaquil,
al andaluz que hizo de Ecuador su segundo país. Donde es
toda una eminencia, como algunos toreros de Triana ninguneados por
la Maestranza.
Viajó
de Nervión a Heliópolis en salto profesional que parece
tijera balompédica. No encontró tratamiento para su
vergüenza psicológica, dulce patología derivada
de su incapacidad de resistirse a las tentaciones de la presidenta
del Ateneo Cultural y Solidario. "Lo decía mi madre:
'Si una mujer te pide que te tires por un tajo, pídele a
Dios que sea bajo". Aurora Atoche representó al alcalde.
Mario de la Granja y Antonio Bustos completaron el retrato del psiquiatra.
( Fuente
Paidopsiquiatría.com)
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¿Se
cura la tuberculosis? Por Dra. Graciela Scorzo*
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Dra.
Graciela Scorzo
Esta
es la fórmula: Trabajo+alimentación+familia+acceso
a la salud+detección y tratamiento de los casos y profilaxis
de sus contactos+provisión y fabricación constante
de drogas de primera línea y subsidiarias, en manos
de los laboratorios de producción pública de
medicamentos + tratamiento supervisado y gratuito. |
El deterioro
económico social afectó negativamente la calidad de
los servicios de diagnóstico y tratamiento, a lo que contribuyó
-entre 2001 y 2002- la falta de provisión regular y continua
de los medicamentos necesarios para el tratamiento de la TBC.
En 9 jurisdicciones
se observan tasas de notificación superiores al 31/100 000,
promedio nacional: Salta, Jujuy, Formosa, Santa Cruz, Chaco, Corrientes,
Chubut y la ciudad Buenos Aires. Doce departamentos tuvieron en
2001 tasas mayores a 100 casos por 100 000 habitantes, casi todos
ellos se encuentran en las provincias con tasas más altas:
Formosa, Chaco, Salta y Corrientes. La distribución de los
casos por grupos de edad muestra el perfil de un país con
transmisión activa de la TBC, donde los adultos jóvenes,
entre 20 y 24 años, siguen siendo el grupo más afectado.
La moderna quimioterapia
ha permitido que la TBC sea curable en más del 95% de los
casos, siempre que el tratamiento sea correctamente prescripto y
administrado, y no haya co-infección HIV ni multirresistencia
a antibióticos. Sin embargo, en algunas provincias de la
Argentina la relación muertes/notificaciones de TBC pulmonar
B(+) es cercana a 50% e incluso mayor, y por ende equiparable a
lo que se podía observar antes de la introducción
de la quimioterapia antituberculosa. Para que el tratamiento se
cumpla en todo el país es necesario contar con una provisión
suficiente y estable de medicamentos, y con una organización
de salud que permita diagnosticar y tratar la TBC correctamente.
Esto no es sencillo de lograr.
En el momento
actual carecemos de provisión constante, sin interrupciones
de las drogas llamadas subsidiarias que se usan en caso de multirresistencia
en pacientes infectados con Mycobacterium tuberculosis (hecho en
aumento en pacientes con y sin serología positiva para HIV)en
pacientes con fracaso o abandono de tratamientos anteriores, pacientes
infectados con mycobacterias atípicas 4/100.000 de la población
general, 4 % de los pacientes HIV.
Las causas de
no-provisión son varias:
Se fabrican en Argentina isoniazida, etambutol, pirazinamida estreptomicina,
ácido paraaminosalicilico, etionamida, cicloserina, el resto
se importan, algunas ya pueden considerarse drogas olvidadas ya
que no son de interés económico para la industria
farmacéutica.
Nuestros científicos,
universitarios, médicos, técnicos son capaces de
hacerlo es más sin gran presupuesto ya se fabrican en Talleres
protegidos
la isoniazida, etambutol, PAS, pirazinanida.
Ya no debemos
confiar en que el Estado benefactor se ocupe de estas carencias
es a través de redes sociales, se la restitución del
lazo social perdido, que nosotros como comunidad, debemos trabajar
por instalar estos temas, que la población conozca sobre
esta situación, y así sumarse a la lucha por la salud,
por evitar las enfermedades evitables como la tuberculosis desde
la prevención, desde la búsqueda activa y tratamiento
de los pacientes no diagnosticados, no tratados para cortar así
la cadena de transmisión y evitar el alarmante aumento de
multirresistencia.
Recuerdo como
última reflexión que la gran prevención en
Tuberculosis es trabajar por la redistribución de la riqueza
esta enfermedad sigue siendo más frecuente en las provincias
más pobres yen los barrios más pobres de la capital
y del conurbano la batalla se gana con esta fórmula:
Trabajo+alimentación+familia+acceso a la salud+detección
y tratamiento de los casos y profilaxis de sus contactos+provisión
y fabricación constante de drogas de primera línea
y subsidiarias, en manos de los laboratorios de producción
pública de medicamentos + tratamiento supervisado y gratuito.
Por ahora vamos
perdiendo.
Los datos pueden
consultarse en:
Situación
de la tuberculosis. República Argentina, 2001.
Juan C. Bosio, Sergio Arias, Inés Veronesi, Flavio
Landra. Santa Fe: Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias
Emilio
Coni, ANLIS Carlos Malbrán,
Ministerio de Salud de la Nación (Publicación PRO.TB.INF.4/02),
2002, 112
Pp
Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias "Emilio Coni"
Anti-tuberculosis drug resistance in the world Third global report
the who/iuatld global project on Anti-tuberculosis drug resistance
surveillance 1999-2002
*Médica Tisioneuomónologa, Hospital de Clínicas,
Docente adscripta de
Neumonología, UBA. Miembro de la mesa multisectorial por
la producción Pública de medicamentos.
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La
enfermedad enseña a disfrutar más la vida
Por Andrea Fajkusová ( de Radio Praga)
Andrea Fajkusová
El joven pintor y escultor mexicano, David Treviño, de Monterrey,
ofreció recientemente un taller de arteterapia en la Clínica
de Oncología Masaryk de Brno. En el marco de su trabajo con
las pacientes realizó una exposición de sus pinturas
abstractas y figurativas. Mas detalles sobre su arte, que se convierte
en un recurso terapéutico, en esta edición de Hola,
¿cómo estás?, de Radio Praga.
David Treviño "La
mitad de la exposición era didáctica, iba a enseñarles
la técnica de acuarela en líquido, y la otra las posibilidades
que hay por medio de mi concepto, de cómo se puede expresar
libremente según la persona y el carácter. Será
para decir: Bueno, ustedes ya saben la técnica, esto es mi
propuesta, ustedes hagan su propuesta y éstas son las posibilidades
que hay. Entonces, también nuevamente era mitad didáctico
y mitad artístico, digamos, acompañado de fotografías
que tomé en un museo especial en México dedicado al
desierto, el más grande de Latinoamérica. Se llama
del Museo del Desierto y está en el Estado de Coahuila, en
la ciudad de Saltillo. Se trata de una serie de fotografías
de cactos muy exóticos, que también lo hice con el
fin de compartir la cultura mexicana o de territorio de América".
¿Las
obras que expones en Brno las realizaste precisamente para ese fin?

"Sí, de hecho fui a Saltillo precisamente buscando algo
que fuera muy americano, muy mexicano, pero que también tuviera
un toque muy sensible, muy humano. Los cactos se reconocen porque
son plantas mucho más sensibles y pareciera que fueran muy
agresivas. Pero es lo que ha hecho la evolución para sobrevivir.
Las espinas, por ejemplo, como son plantas con mucho agua y los animales
en el desierto buscan comérselas, son una manera de defender
su supervivencia. Entonces, yo también lo aplicaba a la persona
en el hospital. Muchos piensan que frente a una enfermedad así
tan fuerte como es el cáncer, la persona se vuelve muy dura.
Pero no. O las personas que están cerca de una experiencia
muy dura en su vida, se cree que se transforman en personas frías,
muy difíciles de penetrar por su dureza. Pero al contrario.
Es gente que se vuelve muy sensible y muy profunda porque toca un
punto muy fuerte en realidad que la hace reflexionar. Entonces, era
una manera también de compartir mi admiración por los
cactus y por las personas que por circunstancias extremas son muy
sensibles y muy fuertes ante la vida". ¿Cómo
te comunicaste con las alumnas?
"Afortunadamente conté con una traductora muy buena al español,
porque sí lo requería. Lo pedí porque en esto
es muy delicado al estar tratando con pacientes. Si yo digo algo
en lo que yo no pude ser específico y lo quiero reiterar,
porque el paciente a lo mejor se fue por otro lado, como trabajamos
con emociones y a veces con la situación de la enfermedad,
será muy delicado. Entonces, tener la traductora ayudó
mucho que fluyera el curso con un buen resultado".
¿A ti
personalmente te ha influido de alguna manera el trabajo con las
personas que sufren una enfermedad tan grave?
"Sí,
afortunadamente sí. Realmente, cuando trabajo con niños
de Síndrome Down que se supone que son mis alumnos y yo su
maestro, pero ellos son maestros míos, yo salgo ganando más,
al igual aquí. Son maestros de vida, de disfrutar más
la vida, de ver más allá. A lo mejor eso de tocar
las piezas es una necesidad mía de hacer ver que hay que
ver más allá de nuestras narices, por así decirlo.
O sea de vivir más nuestras vidas, de honrarnos más
a nosotros mismos y valorarlo, en pocas palabras. Cada vez que tengo
un trato con alguna persona en estas circunstancias aprendo más
y agradezco cada vez más la vida, el hecho de estar vivo,
sano y seguir en esto, ¿no?"
(Fuente Radio
Praga)
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| Un
nuevo aparato permitirá controlar a distancia a pacientes
con problemas del corazón
Se trata de un nuevo sistema tecnológico que les posibilita
a los médicos controlar a distancia a los pacientes con problemas
del corazón.
Un grupo de investigadores
de la Universidad Politécnica de Valencia y del Instituto
Valenciano Pro-Corazón junto a la empresa española
Mercé S.L. crearon un nuevo sistema tecnológico que
permitirá a los médicos controlar a distancia la actividad
y rehabilitación de pacientes con problemas del corazón.
El invento -denominado
Asistente Cardiológico Autónomo- fue presentado en
la XXXIII edición del Congreso Mundial Computers Cardiology
que se organiza en Valencia (España).
El nuevo aparato
cardiológico está compuesto por un cinturón
inteligente con sensores que registran las señales electrocardiográficas
y biológicas del paciente --que lo lleva puesto-- y las envía
inalámbricamente a una PDA o a un teléfono móvil,
en los que se monitorizan estas señales.
Así estas
mismas "avisan al paciente si se presenta alguna anomalía
y le dan consejos por si ha de cambiar de actividad o parar",
de acuerdo a lo que detalló Javier Saiz, profesor del Centro
de Investigación e Innovación de Bioingeniería
de la UPV de Valencia. Estos aparatos asimismo "están
permanentemente en contacto y vigilados por un Call Center allá
donde se encuentren, y éste mandará una señal
de alarma, si se produjera, al fisioterapeuta, al cardiólogo
o al médico familia que sigue la recuperación del
paciente", continuó el especialista.
El instrumento
es personalizado y su sistema de diagnóstico informático
se adapta a la patología de cada paciente e incluso se adapta
a personas con discapacidad. De este modo, las alarmas pueden ser
a través de mensajes sonoros, imágenes o vídeo.
Otra característica
es la interactividad y participación del propio paciente,
"como recomienda la Unión Europea". De este modo,
el sistema "pregunta al paciente cómo se encuentra o
si tiene algún malestar, y adapta los ejercicios en función
de su situación diaria", comentó Saiz. A su vez,
el Asistente Cardilógico Autónomo "hace recomendaciones
durante la actividad física para llevar una vida saludable,
recordando el tipo de dieta adecuada y otros hábitos",
destacó Rodríguez.
Por otra parte,
el paciente puede imprimir el registro de sus actividades en su
propia PC y llevar al médico el seguimiento de todo lo ocurrido
en los meses que pasan entre cada visita, así como mandar
la información a través de Internet o de telefonía
a un centro de datos que lo redirecciona, tras analizarla, a médicos
y cardiólogos "que dispondrán de todas las incidencias
registradas para establecer un diagnóstico más concreto",
insistió Rodríguez.
El trabajo,
señalaron durante el encuentro, llevó dos años
y medio de investigación, y tiene un objetivo secundario
--posterior a la aplicación médica-- más amplio
y económico que pretende aplicarlo a personas que hacen ejercicio
y deportistas.
(Fuente Sociedad
Española de Arteriosclerosis y otros)
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